miércoles, 7 de mayo de 2014

Cambios

Siempre me he preguntado qué se sentiría al tener un diario, a veces con admiración y otras veces como una pérdida de tiempo. Pero siempre me ha resultado cuanto menos curioso y/o llamativo.

Un diario es algo que nunca he hecho y, a día de hoy, puedo decir que me arrepiento profundamente de no haber grabado de alguna manera todos mis recuerdos que con el paso del tiempo y la aparición de nuevos, algunos de éstos se van sumiendo en las profundidades insondables de nuestros océanos de recuerdos, resultando prácticamente imposible recuperarlos.

Es una pena, porque con el paso del tiempo te das cuenta que la vida no son más que recuerdos, malos y buenos, pero experiencias que te han ocurrido a tí y al mundo que te rodea, experiencias de las cuales tú eres el producto final; experiencias que moldean tu carácter, tu forma de ver el mundo y de comprenderlo, tus opiniones e, incluso, experiencias que te moldean físicamente. 

Generalmente no te paras a pensarlo, ya tienes suficientes cosas en la cabeza como para poner a retrotraerte a tu pasado. Pero a veces (cada vez más a menudo cuanto mayor te vas haciendo), encuentras momentos en los que los recuerdos te empiezan a asaltar y vas teniendo la sensación de que los recuerdos más importantes permanecen, pero los recuerdos de hechos no tan importantes se van perdiendo por el camino. Es en ese momento cuando sientes una sensación de vértigo y vacío personal, de que estás perdiendo lo único que realmente posees: recuerdos. Y si esos recuerdos (que muchos de ellos son compartidos con amigos, familiares y conocidos) ninguno los recuerda, ninguno se encarga de dejarlos por escrito, entonces es como si no hubieran existido...triste, ¿Verdad?

Así que con éste espíritu (entre otros muchos motivos) retomo este blog que creé para una asignatura. Dejaré las entradas previas, pero a partir de ahora este blog versará sobre muchas cosas distintas: experiencias personales, opiniones sobre distintos temas, divagaciones pseudofilosóficas, literatura propia, política, economía, deporte, recuerdos y hasta frikadas, ¿Porqué no?

Con veinticinco años me voy conociendo bastante bien. Sé que soy un especialista en las buenas ideas inmaterializadas por falta de constancia...vamos...que tengo buenas ideas, se me da bien ponerlas en marcha, pero que soy un maldito vago y un perezoso asqueroso a la hora de continuarlas y llevarlas hasta el final.

¡Al lío!

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Este es un blog de pura opinión personal, ¿Cómo no se van a permitir otras opiniones? Eso si, exprésalas siempre de la mejor manera y con respeto!